Suspenso
A menudo, y generalmente en verano, hay días e incluso semanas que están ahí simplemente de puente entre períodos de gran actividad (física y/o emocional). Ahora estoy en este mi tercer periodo-puente del verano, que imagino que durará hasta septiembre. Estos días podrían ser mas soportables si no me hubiese dado cuenta de que los vivo en suspenso con vacío que ocupa todo mi ser, y que para tratar de llenarlo un poco tenga que proyectarme al pasado o al futuro inmediato.
Espero que estos días tengan su función. Creo que permiten aprovechar al máximo los periodos que enlazan.
Próximo objetivo: acortar esos puentes.
Cómo? Le preguntaré a Donnie Darko que me enseñe a utilizar los agujeros de gusano...
Espero que estos días tengan su función. Creo que permiten aprovechar al máximo los periodos que enlazan.
Próximo objetivo: acortar esos puentes.
Cómo? Le preguntaré a Donnie Darko que me enseñe a utilizar los agujeros de gusano...
Hola a todos aquellos que tienen la sobrenatural paciencia de seguir viniendo a este blog con a menudo la vana esperanza de encontrar algún nuevo post. Me parece que alguien dijo algo así como Bienaventurados los pacientes, no sé.
Este mes va a ser una sinuosa y nocturna carretera cuesta arriba, con algún que otro posible imprevisto. Espero no encontrarme con un animal cruzando la vía, ni un coche desbocado bajando de frente invadiendo mi carril.
Son las 2h40 de la madrugada del 9 de abril de 2004. madrugada de Jueves Santo, La noche de la Madrugá de Sevilla y no sé qué más. Hoy es un día especial; pero los que me conozcan un poco sabrán que la razón no es su significado religioso. Llevo muchísimos (demasiados) días sin escribir en este cuaderno de viajes, y la verdad es que me arrepiento enormemente. Ha sido un error por mi parte considerarlo desde un principio como un simple soporte para relatar meros cuentos sin ninguna o prácticamente ninguna relación con mi vida, pero ya me he dado cuenta de eso. Os agradezco a algunos que me hayáis animado a continuar con este pequeño proyecto, porque, sinceramente, sentía un inmenso vacío que me impedía plasmar mis sentimientos o incluso mi propia imaginación. Os lo agradezco porque, sin duda, en estos momentos estaría durmiendo y estas líneas probablemente jamás las habría escrito.